La Municipalidad de Rosario y la Provincia de Santa Fe avanzan en las gestiones para hacerse cargo y finalizar la postergada obra del Monumento Nacional a la Bandera. Tras casi una década de demoras, recortes y paralizaciones por falta de fondos del gobierno nacional, el subsecretario de Obras Públicas local, Juan Manuel Ferrer, confirmó que resta ejecutar cerca del 28% de las tareas y se mostró optimista en poder llegar al 20 de junio con los trabajos terminados.
Entre lo que falta se encuentran la puesta en marcha del ascensor, trabajos en la sala de las banderas, la impermeabilización de la fuente de la proa, la restauración de la llama votiva y la revisión completa de la instalación eléctrica. «El problema de fondo no es económico, es terminar y cumplir con la palabra empeñada durante tanto tiempo», advirtió Ferrer.
La historia de esta obra arrastra demoras desde 2016, cuando se anunció la primera licitación durante el gobierno de Macri. Se adjudicó al empresario Ángelo Calcaterra con fecha de fin en septiembre de 2018, pero eso nunca ocurrió. Hubo atrasos en los pagos, reformulaciones del proyecto, rescisión de contrato por parte de Javkin en 2020 y una nueva adjudicación a la empresa Dyscon S.A. en 2023 por 530 millones de pesos. En febrero de 2024 la obra se paralizó por interrupción de pagos; se retomó un año después y volvió a frenarse en marzo de 2026. La deuda de Nación es de 1.400 millones de pesos.
El lunes pasado se confirmó el traspaso de la obra de Nación a la Provincia de Santa Fe. Mariano Schor, titular de Dyscon, indicó que ya firmaron la conformidad del pase. Con el compromiso provincial, las obras se retomarían el miércoles 25 de marzo.
