El Gobierno Nacional anunció la relicitación de la Terminal de Ómnibus de Retiro, el principal nodo de transporte terrestre del país, por donde pasan entre 10 y 12 millones de pasajeros al año. La concesión actual —en manos de la empresa TEBA S.A. desde 1993— lleva décadas vencida y nunca fue renovada de forma competitiva.
El historial es llamativo: el contrato original venció en 2005, fue prorrogado directamente hasta 2015 y desde entonces la terminal operó sin marco contractual vigente, con inversiones mínimas y un deterioro visible en infraestructura, seguridad e iluminación. Varios gobiernos intentaron relicitarla sin éxito.
La nueva concesión tendrá una duración de 30 años y será financiada íntegramente por el sector privado, sin recursos del Estado. El concesionario deberá modernizar y ampliar la terminal —incluyendo nuevas dársenas— y pagar un canon mensual al Estado. El proceso estará a cargo del Ministerio de Economía.
Mientras tanto, la operación actual continúa hasta que se adjudique la nueva concesión.
