LA PAPA CAMBIÓ EL ADN DE LOS INDÍGENAS ANDINOS HACE 10.000 AÑOS

Un estudio internacional liderado por la Universidad de California (UCLA) y la Universidad de Buffalo reveló que los indígenas quechuas del Perú poseen la mayor cantidad conocida de copias de un gen vinculado a la digestión del almidón. La investigación, publicada en Nature Communications, analizó el ADN de más de 3.700 personas de 85 poblaciones en cuatro continentes y encontró que los andinos modernos tienen alrededor de 10 copias del gen AMY1, entre dos y cuatro más que la media mundial.

Este gen produce amilasa salival, una enzima que comienza a descomponer el almidón durante la masticación. Los científicos concluyeron que esta adaptación comenzó a expandirse hace entre 6.000 y 10.000 años, justo cuando las poblaciones andinas empezaron a domesticar la patata, el primer lugar del planeta donde ese tubérculo se cultivó de forma sistemática. En las alturas de los Andes, donde cultivar cereales era difícil, quienes podían digerir mejor el almidón sobrevivían y se reproducían más: una ventaja estimada en 1,24% por generación, suficiente para transformar el perfil genético de toda una población a lo largo de milenios.

El hallazgo también demuestra que la evolución humana no se detuvo con la prehistoria: el cuerpo siguió adaptándose a los cambios en la dieta mucho después. Los autores sugieren que en el futuro esta información podría usarse para diseñar recomendaciones nutricionales personalizadas según la genética de cada persona.