Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lanzaron ataques aéreos sobre el sur del Líbano y los suburbios de Beirut después de que Hezbollah disparara más de 100 cohetes contra tropas israelíes y localidades del norte de Israel.
El grupo terrorista respaldado por Irán atacó posiciones en las localidades fronterizas de Naqura y Qawzah, además de otros puntos a lo largo de la frontera. En respuesta, las FDI ejecutaron una operación rápida en la que eliminaron células terroristas, desmantelaron depósitos de armas y neutralizaron centros de mando del grupo chiita.
En los suburbios del sur de Beirut, considerados bastión de Hezbollah, un bombardeo aéreo impactó un edificio de apartamentos en una zona que permanece mayormente deshabitada tras el éxodo de residentes. Las autoridades israelíes habían renovado la orden de evacuación para varios distritos del área.
Israel anunció su intención de controlar la franja fronteriza hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera. El conflicto se intensificó desde el 2 de marzo, cuando Hezbollah comenzó a lanzar cohetes contra territorio israelí en represalia por la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei. Desde entonces, los israelíes viven refugiados bajo tierra noche tras noche ante el asedio de misiles y drones lanzados desde Teherán.
