El Departamento de Policía Metropolitana de Tokio informó que en 2025 se recuperaron 4.500 millones de yenes en efectivo extraviado, equivalentes a unos 29 millones de dólares. De ese total, 3.230 millones de yenes —unos 20 millones de dólares— volvieron a manos de sus dueños. El resto fue a los fondos del gobierno metropolitano o quedó en poder de quienes encontraron el dinero, tal como establece la ley.
El dato más llamativo es que más del 70% del efectivo fue hallado en espacios públicos: estaciones de tren, supermercados, oficinas estatales. Entre los casos del año se destaca la devolución de una suma individual de 27 millones de yenes —unos 175.000 dólares— encontrada y entregada por un particular.
La honestidad no se midió solo en billetes. También se registró un récord histórico en objetos devueltos: cerca de 4,5 millones de artículos, un 3% más que el año anterior. Licencias de conducir, documentos de identidad y dispositivos electrónicos encabezaron la lista.
Japón aparece de manera sistemática entre los países con mayor confianza social según la OCDE. Los números de 2025 confirman que no es una imagen construida: es una práctica cotidiana.
