El Parque Provincial Ischigualasto, popularmente conocido como el Valle de la Luna ,en la provincia de San Juan, es uno de los paisajes más fascinantes y de apariencia alienígena de Argentina, además de ser un sitio de un valor paleontológico único ,declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El circuito: Estación por estación
El recorrido tradicional se realiza en vehículos y en caravana, siempre con un guía del parque. Son 40 km en total y lleva unas 3 horas.
- 1. El Gusano: La primera parada muestra las capas de sedimentos geológicos de la era Triásica. La formación de roca cruza el paisaje grisáceo y simula la silueta de este animal.
- 2. El Valle Pintado: Un mirador hacia una fosa con ondulaciones de arcillas grises, rojizas y moradas. La erosión del agua y el viento diseñó un relieve que recuerda a la superficie lunar.
- 3. La Cancha de Bochas: Una planicie cubierta de esferas de piedra pulidas por sedimentación concéntrica hace millones de años. A pocos metros se encuentra el área donde se hallaron los fósiles de dinosaurios más antiguos del mundo, como el Eoraptor lunensis.
- 4. El Submarino: Formación rocosa tallada por el viento. Una de sus torres colapsó hace unos años, lo que evidencia que el paisaje sigue en proceso de cambio.
- 5. El Hongo: La postal clásica del parque. La roca superior resistió el desgaste del viento mejor que la base arcillosa. Al fondo se recortan los paredones colorados de Talampaya.
La base ideal para parar es San Agustín del Valle Fértil (a 75 km), que cuenta con servicios y hotelería.
Lo recomendable es que planees el vieje de otoño a primavera. En verano las temperaturas superan los 40 °C y las lluvias pueden cerrar el circuito.
Como el clima es seco y desértico se recomienda llevar agua protectr solar y ropa de treking .
