DESPUÉS DE 175 AÑOS, LAS TORTUGAS GIGANTES VOLVIERON A LA ISLA GALAPAGOS

Guardaparques del Parque Nacional Galápagos liberaron 158 tortugas gigantes en la isla Floreana, Ecuador, la primera isla del archipiélago en ser colonizada y donde la especie no se veía desde hacía 175 años. Es la operación de restauración ecológica más ambiciosa que se haya intentado en las islas.

Las tortugas son híbridas de la especie Floreana —extinta en estado salvaje— cruzadas con tortugas del Volcán Wolf. Un programa de cría que lleva 15 años produjo 720 ejemplares. Tienen entre 7 y 15 años, pesan entre 4.5 y 18 kilos, y fueron trasladadas en barco, camión y a mano hasta su nuevo hogar.

El origen de la historia es increíble: en el año 2000, el biólogo James Gibbs, explorador de National Geographic, descubrió tortugas con genética Floreana cerca del Volcán Wolf. La secuenciación de ADN confirmó que eran descendientes de ejemplares arrojados al mar durante batallas navales en 1813, que flotaron hasta la isla vecina y se reprodujeron. El proyecto costó 15 millones de dólares y el objetivo es que en 50 años haya miles de tortugas gigantes en Floreana otra vez.