Un pez del Devónico tardío hallado en la Antártida aportó nuevas pistas sobre cómo los vertebrados dieron el salto a la tierra firme. Se trata de *Koharalepis jarviki*, analizado con tomografía de neutrones, que permitió reconstruir en tres dimensiones el interior de su cráneo sin dañar el fósil. El estudio fue publicado en *Frontiers in Ecology and Evolution*.
El análisis reveló una glándula pineal desarrollada y aberturas craneales que podrían haber facilitado la captación de aire, lo que sugiere adaptaciones tempranas a ambientes con poco oxígeno disuelto. *Koharalepis* pertenece a los tetrapodomorfos —ancestros directos de todos los vertebrados con extremidades— y queda ubicado en el árbol evolutivo justo antes de los primeros tetrápodos terrestres: un organismo de transición atrapado en el momento exacto del cambio.
