Tras días de tensión logística y financiera por la escalada del conflicto en Medio Oriente, la cadena yerbatera argentina comenzó a mostrar señales de alivio. Varias empresas exportadoras retomaron los envíos de yerba mate con destino a Siria, el principal mercado externo del producto argentino.
Entre las firmas que ya reiniciaron embarques están Kabour, de Andresito, principal exportadora del país, junto a La Cachuera y Las Marías, de Corrientes. Kabour además confirmó que el 1 de abril comenzará formalmente el acopio de hoja verde, una señal clave que anticipa movimiento en secaderos, cooperativas y establecimientos yerbateros en plena antesala de la zafra.
Siria concentra entre el 60 y el 80 por ciento de las exportaciones argentinas de yerba mate. En 2024 importó casi 32 mil toneladas por más de 64 millones de dólares, y en 2025 el volumen total exportado superó las 60 mil toneladas. La guerra en la región había frenado reservas marítimas y elevado los costos logísticos con recargos de hasta 3.000 dólares por contenedor.
El reinicio de los embarques desde el puerto de Buenos Aires representa mucho más que un dato comercial: es una señal de estabilidad para miles de familias productoras de Misiones y Corrientes que dependen de ese destino para colocar su producción. Cada contenedor que sale hacia Medio Oriente significa volumen de molienda, actividad industrial y movimiento económico en toda la región yerbatera.
