Un estudio del Houston Methodist Hospital publicado en la revista Nature Communications identificó al candesartán cilexetil, un medicamento utilizado habitualmente para tratar la hipertensión y la insuficiencia cardíaca, como una herramienta potencialmente eficaz contra bacterias resistentes a los antibióticos. En particular, los investigadores comprobaron que el fármaco actúa sobre la membrana celular del Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA), debilitándola, bloqueando el desarrollo bacteriano y reduciendo la formación de biofilm, la estructura que agrupa a los microorganismos y dificulta su eliminación con tratamientos convencionales.
El hallazgo cobra relevancia en un contexto de alarma global: la resistencia bacteriana ya mata en España 20 veces más que los accidentes de tráfico, con más de 24.500 muertes registradas en 2023 según la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología. Un estudio publicado en The Lancet proyectó que, si la tendencia no se revierte, la resistencia a los antibióticos podría causar 208.000.000 de muertes en los próximos 25 años y convertirse en la principal causa de mortalidad en el planeta hacia 2050. La ventaja del candesartán es que ya está aprobado, es accesible y de bajo costo, lo que lo posiciona como una alternativa concreta ante la dificultad y el alto costo de desarrollar nuevos antibióticos.
