UN BIÓLOGO CREÓ UNA BOLSA HECHA DE YUCA QUE SE DESCOMPONE EN EL MAR Y ALIMENTA A LOS PECES

Parece una bolsa de plástico común, pero no lo es. Un biólogo desarrolló una bolsa fabricada a base de yuca que, al terminar en el agua, se descompone de forma natural y en lugar de contaminar se convierte en alimento para la vida marina.

La idea apunta a uno de los problemas ambientales más graves del planeta: la contaminación por plástico en los océanos. Millones de toneladas de residuos plásticos llegan al mar cada año, afectando ecosistemas y especies. Esta alternativa biodegradable busca reemplazar las bolsas convencionales con un material que no solo desaparece sin dejar rastro tóxico, sino que además aporta nutrientes al entorno marino.

La bolsa de yuca es visualmente idéntica a una de plástico tradicional y cumple la misma función, pero con un ciclo de vida completamente distinto: se usa, se descarta y se reintegra al medio ambiente sin generar daño.