A las 20:00 (hora del Este) vence el ultimátum de Estados Unidos e Israel y aliados árabes piden “ir hasta el final”, mientras Washington aún apuesta a una salida concertada. Las gestiones de Steve Witkoff y Jared Kushner, con mediación del general pakistaní Syed Asim Munir, chocan con posiciones irreconciliables.
EE.UU. exige desmantelar el programa nuclear, limitar misiles, cortar apoyo a Hezbollah, Hamas y hutíes, liberar el estrecho de Ormuz y cesar la represión. Teherán reclama mantener su nuclear, preservar su industria militar, frenar a Israel en Líbano y Gaza, controlar Ormuz y cobrar peajes, y un plan de paz definitivo. La Casa Blanca transmitió que Mojtaba Khamenei debe aceptar todas las condiciones para evitar la vía de fuerza. Trump endureció el tono: “Demolición total a medianoche” si fracasa la negociación.
El 20% del petróleo que va de Medio Oriente a Occidente pasa por Ormuz. Su bloqueo ya pegó en precios de gasolina y fertilizantes, con impacto global. La desescalada y la liberación de rutas energéticas son clave para estabilizar mercados y evitar distorsiones que pagan consumidores y empresas. Si no hay acuerdo, el plan contempla neutralizar uranio enriquecido, infraestructura crítica y el control militar de Ormuz.
