SENASA MODERNIZÓ LA REGULACIÓN PARA EVALUAR ALIMENTOS DERIVADOS DE ORGANISMOS GENÉTICAMENTE MODIFICADOS

El SENASA aprobó un nuevo marco regulatorio para evaluar la aptitud alimentaria de organismos genéticamente modificados (OGM), reemplazando una normativa que estaba vigente desde 2002. La Resolución 199/2026, publicada en el Boletín Oficial, simplifica los procesos y los alinea con los avances científicos y tecnológicos de la biotecnología moderna.

El cambio central es el enfoque basado en hipótesis de riesgo: en vez de exigir la misma batería de datos para todos los casos, ahora se adaptan los requisitos a la complejidad de cada desarrollo. Se establecen dos modalidades de evaluación: un trámite normal para los casos más complejos y un trámite diferencial, más ágil, para desarrollos de menor complejidad técnica. En ambos casos se garantiza la inocuidad alimentaria.

La actualización surgió de un proceso de interacción público-privada y apunta a destrabar el desarrollo de nuevas tecnologías biotecnológicas, especialmente las de origen local. Menos burocracia, requisitos proporcionales al riesgo y evaluación basada en evidencia científica. Un paso concreto en la línea de desregulación que favorece la competitividad del agro argentino y facilita el comercio internacional de sus productos.