SEMILLAS DE CALABAZA, SÉSAMO Y CHÍA: PEQUEÑAS PERO LLENAS DE NUTRIENTES

A veces buscamos nutrientes solo en los alimentos más comunes, pero las semillas también pueden ser fuentes concentradas de minerales y grasas saludables. Las semillas de calabaza, sésamo y chía no son alimentos milagrosos, pero aportan de forma natural magnesio, calcio y omega-3, nutrientes que contribuyen a la salud de los músculos, los huesos y el corazón cuando forman parte de una alimentación equilibrada.

Las semillas de calabaza son ricas en magnesio, un mineral clave para la función muscular y el sistema nervioso. Las de sésamo aportan calcio, fundamental para la salud ósea. Y las de chía son una de las fuentes vegetales más concentradas de omega-3, un ácido graso esencial que beneficia al corazón y tiene propiedades antiinflamatorias.

El secreto no está en un solo alimento, sino en la suma de decisiones conscientes tomadas todos los días. Se pueden incorporar fácilmente a ensaladas, yogures, licuados, panes o simplemente como snack.

Un dato útil: para limpiar correctamente las semillas y otros alimentos, el bicarbonato de sodio es un gran aliado. Basta con remojarlos unos minutos en agua con una cucharadita de bicarbonato para eliminar residuos de forma natural.