A cinco años de «The Lunar Injection Kool Aid Eclipse Conspiracy», Rob Zombie publicó «The Great Satan», su octavo álbum solista, a través de Nuclear Blast. El disco llegó el 27 de febrero con 15 pistas que rondan poco más de media hora de duración, incluyendo dos interludios y un outro.
La producción estuvo a cargo de Chris «Zeuss» Harris, colaborador habitual de Zombie, quien también se encargó de la mezcla y masterización. Lo acompañan Mike Riggs en guitarra, Rob «Blasko» Nicholson en bajo y Ginger Fish en batería. El resultado es un álbum que mantiene la fórmula clásica de Zombie —metal industrial con elementos tecno, sintetizadores y distorsiones— pero le agrega matices experimentales que refrescan el sonido.
Los tracks van del metal industrial de «F.T.W 84» al punk directo de «The Black Scorpion» (apenas un minuto y medio), pasando por el hardcore con tintes thrash de «Punks and Demons» y lo más experimental del disco en «Sir Lord Acid Wolfman», donde aparece una especie de rapeo sobre un beat en bucle y un bajo con groove.
La crítica especializada lo considera sólido, superior a su trabajo anterior y posiblemente uno de los más interesantes de su carrera solista. Rob Zombie demuestra que después de décadas sigue expandiendo su universo sonoro sin perder la esencia.
