El conflicto bélico en Medio Oriente activó un operativo de seguridad preventivo en todas las instituciones de la comunidad judía de Rosario. Se trata de un protocolo coordinado entre las fuerzas de seguridad de la provincia de Santa Fe y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (Daia).
Gabriel Dobkin, presidente de la Daia Rosario, confirmó que las medidas se tomaron a raíz de amenazas globales que incluso involucraron al presidente argentino. «Estas amenazas no se pueden minimizar y hay que tomarlas muy en serio», advirtió en diálogo con La Capital. Y recordó que Argentina ya sufrió el terrorismo con los atentados a la Embajada de Israel en 1992 y a la AMIA en 1994.
El esquema de seguridad se adaptó a las características de cada institución. Si bien algunas son más transitadas que otras, todas cuentan con custodia preventiva. Dobkin valoró la coordinación con las fuerzas provinciales y aseguró que Santa Fe «se toma muy en serio este tipo de amenazas por más que sean globales».
Sobre el ánimo de la comunidad, describió un clima de «mucho dolor, mucha tristeza y mucha incertidumbre», con muchos rosarinos y familiares viviendo en Israel en constante alerta desde que empezó la guerra.
