Malvinas 44 años: últimos combates por Malvinas

La caída de los montes Harriet, Dos Hermanas y Longdon en la noche del 11 al 12 de junio, implicó mayor presión sobre las tropas que aún defendían Puerto Argentino, a medida que el cerco se iba cerrando

El alto costo para los británicos llevó a que en la noche del 12 no realizaran ataques a las posiciones que formaban la última línea de defensa, desde el monte Tumbledown hacia el sur, donde se encontraba el Batallón de Infantería de Marina 5, hacia Wireless Ridge y Camber al norte, donde estaban las dos compañías restantes del Regimiento de Infantería 7, junto a una batería antiaérea. Hacia el este, aún apoyaba la compañía “B” del Regimiento de Infantería 6 al este del monte Tumbledown, la compañía A del Regimiento de Infantería 3 al nordeste del mismo monte, el Escuadrón de Caballería 10 y una sección remanente del Regimiento de Infantería 4 en el centro, mientras se mantenían parte de los Regimientos 3 y 6 al este de Puerto Argentino y el Regimiento de Infantería 25, disminuido, defendiendo el aeropuerto.

El 13 de junio la Aviación del Ejército realizó vuelos de reconocimiento con helicópteros Agusta A-109 y Bell UH-1H, para intentar ubicar las baterías de artillería enemigas, que estaban ya dentro del alcance de la propia, generándose durante todo el día un duelo entre los cañones de ambos bandos. Además, se empleó el último helicóptero Chinook en las islas para mover al personal remanente del Regimiento de Infantería 4, desde el cerro Twelve O’Clock a Wireless Ridge.

Los Nenes

Conscientes de que los británicos preparaban el asalto final a Puerto Argentino y habiendo ubicado la posición de su puesto de comando en la zona del Monte Kent, la Fuerza Aérea Argentina decidió lanzar un ataque aéreo, que sería la última operación del Grupo 5 de Caza. Para ello despegaron las escuadrillas Nene y Chispa, la primera compuesta por el Capitán Zelaya, los tenientes Gelardi y Cervera, y el Alférez Dellepiane. La segunda estaba compuesta por el Capitán Varela, los tenientes Roca y Mayor, y el Alférez Moroni. Zelaya debió regresar, por lo que ambas escuadrillas se unieron bajo el mando de Varela. Los aviones se aproximaron por el noroeste de Gran Malvina y empezaron a volar sobre las islas, con el radar en Puerto Argentino que les informaba la posición de los Sea Harrier en la zona.

Al ir sobre la isla Soledad los aviones viraron hacia el sur directo hacia el blanco, lanzando las bombas sobre las posiciones británicas, que fueron identificadas por Varela, incluyendo varios helicópteros Sea King, de los que al menos uno fue dañado por Cervera y Dellepiane, mientras que dos Gazelle y un Scout también recibieron daños. Si bien les dispararon dos misiles, no dieron en el blanco, aunque el avión de Dellepiane sufrió una perforación grande en uno de los tanques suplementarios, posiblemente causada por las esquirlas de las bombas del avión que iba delante, que habían explotado muy cerca, además de impactos de armas livianas, por lo que regresó perdiendo combustible. El KC-130H Hércules de reabastecimiento debió acercarse a las islas para buscarlo, ya que perdía tanto combustible que no podía volar mucho tiempo. Finalmente pudo alcanzar al reabastecedor, y regresó hasta San Julián enganchado a la manguera de combustible, ya que perdía el mismo caudal que podía cargar. Los Chispa, mientras tanto, habían atacado el puesto de comando de los generales Jeremy Moore y Julian Thompson, quienes se salvaron por muy poco. El avión de Varela recibió daños por el fuego antiaéreo, pero pudo regresar al continente.

Wireless Ridge

En la noche del 13 de junio, el 2 PARA británico apoyado por blindados Scorpion y Scimitar, y la sección de apoyo del 3 PARA con artillería, se lanzaron desde el norte sobre las posiciones del Regimiento de Infantería 7 en Wireless Ridge, al este del Monte Longdon y al norte de Tumbledown. Tras los combates en la noche del 11 al 12 de junio, el Regimiento 7 estaba muy disminuido, con solo dos compañías. La D del 2 PARA avanzó primero por el oeste del cerro, seguida poco después por las A y B con los blindados desde el norte, empleando estos últimos contra las posiciones de ametralladoras argentinas, que no tenían forma de oponerse a los vehículos.

A la par, los británicos lanzaron un fuerte bombardeo con artillería, tanto terrestre como naval, aunque la artillería argentina, incluyendo las piezas antiaéreas del Grupo de Artillería de Defensa Aérea 101, que disparaba desde la península Camber; mientras que los morteros de la compañía A del Regimiento de Infantería 3 y la compañía B del Regimiento de Infantería 6, batían las posiciones británicas en monte Longdon. Tras ocupar la parte oeste de Wireless Ridge, la compañía D del 2 PARA entró en combate con los blindados Panhard AML90 del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10, que estaban en la zona de Moody Brook, mientras que las compañías A y B del batallón británico iban dominando el cerro.

Mientras se combatía en Wireless Ridge, unidades de comandos del SAS, SBS y Royal Marines desembarcaron en Camber para atacar a la batería del GADA 101, pero se les respondió con cañoneo antiaéreo y debieron buscar refugio, sufriendo también algunas bajas. Las Compañías de Comandos 601 y 602, así como los comandos del Escuadrón Alacrán de la Gendarmería Nacional, se dirigieron a la península para enfrentar a los británicos. Sin encontrarlos, se dirigieron a apoyar al Regimiento de Infantería 7. El Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10 fue enviado marchando, a medianoche, para apoyar al regimiento, pero encontró al personal de éste replegándose. Estabilizada la situación media hora después, siguió un combate cuerpo a cuerpo que duró otras dos horas, con las fuerzas argentinas logrando mantener las posiciones. A la vez, se enviaron a las secciones de apoyo de los Regimientos 6 y 25, así como a la compañía B de este último a dirigirse a reforzar la defensa, pero esta última no llegaría al lugar debido a lo anegado del terreno.

A las 2:00 de la madrugada las posiciones más adelantadas en Wireless Ridge comenzaron a replegarse y a las 3:00 los británicos retomaron el ataque envolviendo a las fuerzas argentinas que seguían en la cima del cerro, por lo que a las 4:20 se envió a la compañía A del Regimiento de Infantería 3 a contraatacar, pero luego se les dio la orden de ocupar una posición de bloqueo en la zona de Moody Brook, pero dos de sus secciones no recibieron la orden y llegaron a la cima de Wireless Ridge, entrando en combate con los británicos y luego se replegaron, ya que no había otras fuerzas argentinas en el cerro.

A las 4:50 se ordenó la retirada del resto del Regimiento 7 hacia Moody Brook, lo cual se hizo hacia las 5:30, mientras que las tropas del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10, a pie, cedieron ante la presión de la compañía D del 2 PAA y se replegaron también a Moody Brook. Para las 7:00 de la mañana todo Wireless Ridge ya estaba en manos de los británicos. En total, el Regimiento 7 perdió en la guerra 36 hombres y tuvo 152 heridos. En el combate de Wireless Ridge el Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 10 tuvo seis muertos y varios heridos y la compañía A del Regimiento 3 tuvo cuatro muertos y 23 heridos.

En Monte Tumbledown

Esta altura estaba ocupada por la compañía Nácar del Batallón de Infantería de Marina 5, que tenía a la compañía Mar más al sur, pasando el monte William, y la compañía Obra al este de Sapper Hill, cerca de la compañía C del Regimiento de Infantería 3. El 5 de junio esta última se movió a la zona conocida como Pony’s Pass para retardar al enemigo, y luego volver a su posición original, lo que sirvió para que pudieran detectar el movimiento inicial de los Guardias Escoceses que realizaban una acción de diversión, ante lo cual los dejaron avanzar para luego solicitar el fuego del Grupo de Artillería 3 con sus cañones de 105 mm. A este siguió fuego de los morteros del batallón, causando muchas bajas entre los invasores, que debieron retirarse a gran velocidad.

Poco tiempo después, cerca de las 22 h, los Guardias Escoceses iniciaron un ataque contra la compañía Nácar previendo que, una vez tomado Tumbledown, la unidad de Guardias Nepaleses Gurkhas, ocupara el monte William, y luego los Guardias Galeses lo harían con Sapper Hill. El primer avance británico se hizo con una compañía apoyada por cuatro blindados de exploración Scorpion, pero uno de estos pisó una mina y quedó fuera de combate, siento atacados por la compañía Obra, que los obligó a replegarse con varias bajas. El resto de los Guardias Escoceses avanzó sobre Tumbledown y atacó a la cuarta sección de la compañía Nacar desde el oeste, luego de una resistencia de más de una hora.

Por la madrugada, mientras los Guardias Galeses avanzaban por el sur para rodear Tumbledown y llegar a Sapper Hill, fueron detectados por la compañía Obra, que retardó su avance y se replegó a la posición que debía ocupar en Sapper Hill. Todo el batallón de Guardias Escoceses presionaba a la cuarta sección de la compañía Nácar, que debió replegarse hacia la zona del puesto de mando de la compañía, cuya posición comenzó a ser invadida por los británicos, aunque el fuego de los morteros del BIM 5 los obligó a replegarse,permitiéndole al BIM 5 reorganizarse, mientras recibía un refuerzo de la compañía B del Regimiento de Infantería 6 y se alistaba a la compañía Mar para hacer un contraataque.

Hacia las 3 de la mañana los británicos reanudaron el ataque, que fue frenado por las fuerzas del Regimiento 6 y la 5ta sección de la compañía Nácar, mientras que la cuarta sección recibía el mayor peso del ataque británico. Los invasores pudieron avanzar por el norte del cerro, a pesar del fuego de morteros argentino, y lanzarse sobre la 4ta sección, entablándose un duro combate cuerpo a cuerpo. Tras varias horas de frenético combate, a las 6:45 h, la parte este del cerro cayó en poder británico.

Inmediatamente después, los Guardias Nepaleses comenzaron a avanzar por el norte del cerro para atacar a las restantes secciones de la compañía Nácar, pero fueron frenados por el fuego de morteros que les causó diez bajas, mientras que recién para las seis de la mañana los Guardias Galeses sorteaban el campo minado al sur de Sapper Hill. Al amanecer, el capitán Robacio, jefe del BIM 5, se preparaba para lanzar un contraataque sobre los británicos con las compañías Mar y Obra, con refuerzos del Ejército; pero a las 8:15 h se le ordenó detenerse, y replegarse a Sapper Hill.

A las 9:00 h los invasores tomaron el control de Tumbledown. El capitán Robacio ordenó a la tropa en las posiciones de la compañía Mar, e igualmente, se preparó para contraatacar. Llegando al mediodía se le dio la orden de cesar completamente las actividades. Se estaba negociando el cese del fuego. Sin embargo, cuando se replegaban hacia Puerto Argentino, detectaron el movimiento de la séptima sección del 40 Commando de los Royal Marines, que fueron helitransportados en helicópteros Wessex a Sapper Hill, por lo que se abrió fuego sobre ellos, dañando los dos helicópteros y causando bajas a los británicos.

Esta fue la última acción de combate de la guerra de Malvinas. El BIM 5 había tenido 16 muertos y 45 heridos; pero no había perdido su temple, sus ganas, ni su capacidad para pelear, como todos los combatientes que tomaron la bandera de la causa Malvinas, por lo que legítimamente nos pertenece a todos los argentinos.

Fuente: www.argentina.gob.ar