LAS PLANTAS PODRÍAN SABER CONTAR Y ANTICIPARSE A LO QUE VIENE

Una investigación publicada en la revista Cognitive Science sugiere que ciertas plantas no solo reaccionan al entorno: también podrían registrar la secuencia de los acontecimientos y anticipar lo que sigue. El hallazgo se hizo con la Mimosa pudica, la clásica «vergonzosa» que pliega sus hojas al tacto.

Los investigadores Peter Vishton y Paige Bartosh expusieron a las plantas a un patrón de tres días: dos con ciclos de 12 horas de luz y 12 de oscuridad, y un tercero completamente a oscuras. Tras varias repeticiones, las mimosas comenzaron a mostrar más movimiento antes del «amanecer» en los días en que la luz iba a llegar, pero no en el tercero. Habían captado la estructura de la secuencia.

Para descartar que simplemente midieran el tiempo con un reloj biológico de 24 horas, el equipo modificó la duración de los ciclos a 20 horas e incluso a duraciones aleatorias de entre 10 y 32 horas. Las plantas se adaptaron al nuevo patrón, lo que debilitó la hipótesis del reloj fijo y reforzó la idea de que estaban contando eventos.

El estudio no pretende humanizar a las plantas ni atribuirles pensamientos. La pregunta es más profunda: tal vez la capacidad de registrar regularidades y ajustar respuestas no sea exclusiva de los cerebros. Harán falta más réplicas, pero la grieta que abre es fascinante.