La canela no es solo un condimento; es una de las mercancías más antiguas del comercio internacional. Proviene de la corteza interna de los árboles del género Cinnamomum, y su viaje desde los bosques asiáticos hasta las mesas occidentales tomó miles de años. Durante siglos, los comerciantes árabes controlaron el monopolio de la canela en el Mediterráneo. Para proteger su fuente (que hoy sabemos era Sri Lanka) y justificar sus precios exorbitantes, inventaron mitos fantásticos que los griegos y romanos creyeron ciegamente:El nido del ave fénix El historiador Heródoto (siglo V a.C.) escribió que la canela era recolectada por aves gigantescas para construir sus nidos en acantilados inaccesibles. Los comerciantes dejaban grandes trozos de carne buey abajo; los pájaros los subían al nido, el peso hacía colapsar el nido y la canela caía al suelo. Plinio el Viejo relató que la especia crecía en valles protegidos por feroces murciélagos gigantes y serpientes venenosas. . En el Imperio Romano, la canela era un símbolo de estatus tan ridículo que su uso iba mucho más allá de la cocina. Cuando la esposa de Nerón, Popea Sabina, murió en el año 65 d.C., el emperador quedó tan devastado (y culpable) que ordenó quemar en su funeral el equivalente al suministro de canela de un año entero de Roma para aplacar a los dioses. En el siglo XVI, la búsqueda de la «verdadera canela» llevó a los portugueses a invadir Sri Lanka (entonces Ceilán). Luego, los holandeses masacraron y esclavizaron a las poblaciones locales para controlar el negocio, seguidos finalmente por los británicos. Canela vs. Cassia en el mercado actual convivimos con dos productos muy distintos que llamamos igual, y visualmente se reconocen muy fácil: Canela de Ceilán (Cinnamomum verum): La «auténtica». Es de color marrón claro, suave, y se enrolla en múltiples capas finas como un habano. Su sabor es complejo, dulce y delicado.Canela Cassia (Cinnamomum cassia): Es la más común en supermercados (procedente de China o Indonesia). Es una sola capa de corteza gruesa, dura, de color oscuro y sabor mucho más picante y penetrante. Beneficios Químicos y Médicos (Aprobados por la Ciencia) Detrás de su aroma hay un compuesto: el cinamaldehído, responsable de la mayoría de sus propiedades medicinales, que la medicina ayurvédica y china usan desde hace milenios. Estudios clínicos demuestran que la canela puede reducir la resistencia a la insulina, ayudando a disminuir los niveles de azúcar en sangre en ayunas entre un 10% y un 29% en pacientes con diabetes tipo 2. Antes de la heladera, la canela se usaba en la cocina no solo por sabor, sino porque sus potentes propiedades antibacterianas y antifúngicas retrasaban notablemente la putrefacción de las carnes. En ránkings de capacidad antioxidante (ORAC), la canela supera a superalimentos como el ajo o el orégano, protegiendo las células del daño oxidativo. Nota importante: La canela Cassia contiene coumarina, un compuesto que en altas dosis puede ser tóxico para el hígado. Por eso, para usos terapéuticos diarios o dosis altas, la medicina actual exige el uso exclusivo de Canela de Ceilán, que casi no contiene esta sustancia.
La Epopeya de la Canela
