Un correo interno del Pentágono filtrado a Reuters expuso las represalias que Estados Unidos analiza contra los aliados europeos que se niegan a respaldar las operaciones militares en la guerra contra Irán. Entre esas medidas figura la revisión del apoyo diplomático tradicional de Washington a las «posesiones imperiales» europeas —y en particular las Islas Malvinas, administradas por el Reino Unido y reclamadas por Argentina.
La información fue replicada por The Sun, The Telegraph, Daily Mail, The Guardian y The Independent. Desde el inicio del conflicto, Trump viene expresando su disgusto con el premier británico Keir Starmer, a quien acusó de cobarde por no unirse a la guerra contra Irán.
El contexto argentino no es menor. La sintonía entre Milei y Trump es pública, y esta semana el subsecretario de Estado Thomas DiNanno visitó el país, reconoció el «compromiso de Argentina para enfrentar el terrorismo respaldado por Irán» y anunció que Estados Unidos ampliará la asistencia en equipamiento militar, ciberdefensa y adiestramiento. En mayo comenzará Daga Atlántica, un ejercicio militar conjunto sin precedentes de 42 días en Puerto Belgrano, Moreno y Córdoba.
DiNanno también alertó sobre la presencia de infraestructura china en Argentina y confirmó mayor presencia del FBI y la DEA en el país.
El Departamento de Estado mantiene oficialmente que las Islas Malvinas están bajo administración británica, pero reconoce la reivindicación argentina. Por ahora, todo indica que la mención en el correo del Pentágono es una herramienta de presión —no una decisión tomada. Pero que aparezca en ese documento ya es una novedad.
