ENGAÑO Y UNIFORMES: CÓMO RECLUTAN A LATINOAMERICANOS PARA PELEAR EN EL FRENTE RUSO

Una red internacional de reclutamiento usa redes sociales como TikTok, Facebook y Telegram para captar ciudadanos de El Salvador, Colombia, Cuba y otros países latinoamericanos con promesas de empleos en seguridad, logística o construcción en Rusia, con salarios de hasta 2.600 dólares mensuales y bonos de hasta 50.000 dólares. Una vez en territorio ruso, la realidad es otra: los contratos civiles se convierten en uniformes militares y los puestos de trabajo en trincheras.

El mecanismo de engaño aprovecha la barrera idiomática: los contratos se presentan solo en ruso, impidiendo que los reclutados entiendan cláusulas que los obligan a servir «hasta el final de la guerra». Al llegar, les confiscan el pasaporte y el teléfono, y tras entrenamientos de apenas días son enviados al frente de combate.

En El Salvador se identificaron reclutadores locales que operan como nexos de la red. Un video viral de un colombiano atrapado en el conflicto despertó la alarma y motivó a familias de al menos una docena de salvadoreños a pedir rescate urgente a las autoridades diplomáticas.

El fenómeno tiene escala global: se estima que hasta 20.000 cubanos fueron reclutados, miles de colombianos exmilitares y unos 15.000 nepaleses. Organismos internacionales advierten que estas prácticas podrían constituir trata de personas con fines de reclutamiento militar.