El primer ministro británico, Keir Starmer, anunciará la prohibición de plataformas en línea «perjudiciales» para menores de 16 años, manteniendo al mismo tiempo el acceso a algunas formas más seguras de redes sociales, según informó el lunes el periódico The Times.
Starmer, quien tiene previsto ofrecer un discurso más tarde este lunes, habría decidido seguir adelante con las restricciones tras conversar con padres en duelo y evaluar las pruebas de Australia, país que implementó una prohibición para menores de 16 años el pasado diciembre.
Al ser consultada sobre el reporte, una fuente de Downing Street declaró: «El primer ministro no teme enfrentarse a las empresas tecnológicas y a sus jefes para proteger a los jóvenes».
Sin embargo, una fuente cercana al asunto señaló que es poco probable que se aplique una prohibición formal esta misma semana. En su lugar, el gobierno podría ofrecer de forma más inmediata detalles sobre los esfuerzos para evitar que los menores produzcan imágenes de contenido sexual en línea que puedan ser utilizadas con fines de sextorsión.
Contexto internacional y regulaciones
La preocupación por el impacto de las redes sociales en la salud mental y la seguridad en línea llevó a Gran Bretaña a realizar una consulta sobre el acceso de los niños a estas plataformas a principios de este año, considerando medidas como toques de queda, límites de tiempo y restricciones a las funciones de diseño adictivas.
Otros países también están tomando medidas similares:
- Francia, Dinamarca y Polonia: Están evaluando endurecer las normas sobre el uso de redes sociales en menores.
- Grecia: Anunció en abril que prohibirá el acceso a los menores de 15 años a partir de enero de 2027.
- Australia: Ya introdujo una prohibición para menores de 16 años el pasado diciembre.
Se espera que Starmer se centre en cómo el gobierno puede garantizar que la tecnología traiga un cambio positivo cuando hable más tarde este lunes, según un comunicado emitido por su oficina el domingo.
Actualmente, la ley de seguridad en línea de Gran Bretaña ya exige a las empresas de redes sociales que adopten medidas para proteger a los niños de contenidos en línea ilegales y nocivos. No obstante, los expertos están divididos sobre la eficacia de una prohibición total, mientras que un grupo de jóvenes en Londres declaró recientemente a Reuters que se oponen a las restricciones.
