La Secretaría de Energía instruyó al ENARGAS a reasignar integralmente las capacidades del sistema de transporte de gas natural para adaptarlo a la nueva realidad productiva del país. La medida se oficializó mediante la Resolución 66/2026.
El sistema vigente había sido diseñado cuando las cuencas Norte y Austral concentraban la oferta. La declinación estructural de esas cuencas dejó contratos y rutas firmes asociados a volúmenes que ya no existen: capacidad contratada inutilizable, rutas técnicamente inservibles, mayores costos para industrias del Litoral y la región Centro, y distorsiones que encarecían el abastecimiento.
Hoy la producción se concentra en la Cuenca Neuquina, impulsada por Vaca Muerta, y el transporte tiene que reflejar eso. La reorganización ajusta los contratos para que cada distribuidora cuente con rutas asociadas a cuencas con gas real, cubriendo primero la demanda prioritaria. También se dispuso que ENARSA y CAMMESA suspendan contratos de transporte firme del esquema anterior para optimizar la capacidad del Gasoducto Perito Moreno.
El resultado: se eliminan rutas fantasma, se corrigen distorsiones heredadas, se reducen prácticas de reventa de transporte y se reemplaza un sistema sostenido por parches con una solución estructural.
