La República Democrática del Congo ha reabierto el aeropuerto de la capital de la provincia más afectada por el actual brote de Ébola, según informó un comunicado del gobierno. Esta medida revierte una decisión previa que, según algunos residentes, los había dejado aislados de suministros críticos.
El mes pasado, el gobierno de Kinshasa anunció la suspensión de los vuelos de pasajeros a Bunia, el principal aeropuerto de la provincia de Ituri, donde se confirmaron los primeros casos de Ébola. Los vuelos humanitarios y médicos continuaron operando sujetos a aprobaciones.
En un comunicado publicado a última hora del lunes, el Ministerio de Transporte del Congo señaló que ya se daban las condiciones «para permitir una reanudación gradual y segura de las actividades de transporte aéreo» y que el aeropuerto reabriría de forma inmediata.
El ministerio detalló que se medirá la temperatura corporal de todos los pasajeros antes de embarcar y a su llegada, que será obligatorio lavarse las manos antes de subir al avión y que no se permitirá el embarque a ningún pasajero que presente fiebre.
Contexto del brote
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África (África CDC) anunciaron el brote de la cepa Bundibugyo del virus del Ébola —el decimoséptimo brote de Ébola en el Congo— el pasado 15 de mayo, y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo declaró rápidamente como una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Este brote, que ya es el tercero más grande registrado en la historia, persistió durante semanas sin ser detectado, según informaron funcionarios de salud, quienes ahora se encuentran en desventaja y luchando por controlarlo.
Los casos confirmados aumentan a 321
La decisión de reabrir el aeropuerto de Bunia se tomó tras la visita del Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien declaró a los periodistas el lunes que veía algunas señales alentadoras en la respuesta al brote, incluyendo cinco recuperaciones certificadas. Sin embargo, también señaló la necesidad de aumentar la capacidad de pruebas y tratamiento, así como de promover la confianza en el personal sanitario.
De acuerdo con las últimas cifras gubernamentales publicadas el lunes, se registran 321 casos confirmados de Ébola, entre ellos 48 fallecimientos comprobados. El virus ha llegado a 15 de las 36 zonas de salud de Ituri, y también se han reportado casos en las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, así como en la vecina Uganda.
Por su parte, el Comité Internacional de Rescate (IRC) advirtió el lunes que el brote es probablemente mucho mayor y está más avanzado de lo que sugieren las cifras oficiales.
