La Agencia Internacional de la Energía confirmó que sus 32 países miembros liberarán 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas para contener el impacto de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Es la mayor acción de emergencia en los 52 años del organismo, más del doble de los 182 millones liberados en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania.
La medida responde al bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20 por ciento del petróleo y el gas natural licuado del mundo. Los ataques iraníes contra buques comerciales paralizaron casi por completo el tráfico en la zona y empujaron el barril por encima de los 100 dólares a comienzos de semana.
Japón anunció que liberará reservas desde el lunes sin esperar la coordinación formal. Alemania confirmó 2,4 millones de toneladas. Francia ya desplegó inspectores en estaciones de servicio y multó a quienes inflaban precios. Bangladesh militarizó depósitos de combustible e India impuso controles sobre el gas.
Los analistas advierten que el efecto puede ser limitado: 400 millones de barriles equivalen a apenas nueve días de consumo de los países de la AIE. Los miembros del organismo disponen de más de 1.200 millones de barriles en reservas públicas y otros 600 millones en inventarios comerciales obligatorios.
