El juez federal Daniel Rafecas ordenó la captura internacional de Alí Asghar Hejazi, jerarca iraní señalado por la UFI-AMIA como integrante de la cadena de mando del atentado del 18 de julio de 1994 contra la mutual judía. El magistrado subrogante del Juzgado Federal 6 pidió a Interpol una alerta roja y cooperación a Irán para llevarlo a declaración indagatoria. Hejazi era estrecho colaborador del líder supremo Alí Khamenei, fallecido en febrero de 2026. Según la fiscalía, presidió el Comité Vijeh, donde se analizó el objetivo y se elaboró la propuesta para volar la AMIA.
Rafecas rechazó por ahora procesar a los diez iraníes y libaneses ya imputados, en buena medida porque sigue pendiente en la Casación un pronunciamiento sobre la constitucionalidad de la ley de juicio en ausencia. A pedido del fiscal Sebastián Basso, el juzgado reconfiguró y amplió cargos contra Alí Fallahijan, Alí Akbar Velayati, Mohsen Rezai, Ahmad Vahidi, Hadi Soleimanpur, Mohsen Rabbani, Ahmad Reza Asghari y Salman Raouf Salman. La UFI sostiene que Hezbollah fue creada por Irán para cometer atentados en el mundo, incluidos los de la AMIA y la embajada de Israel, figura que encuadraría en asociación ilícita y podría agravar las penas sin incorporar hechos nuevos. Los imputados avanzan hacia juicio por homicidio calificado agravado por odio racial o religioso y medio idóneo para peligro común (85 muertos), en concurso con lesiones a al menos 151 personas y daños.
El juez declaró públicos cuatro informes secretos del área de análisis de la UFI-AMIA, tras reclamos de las querellas y críticas a la “mesa de diálogo” de desclasificación de 2020. Antes de publicarlos deberá opinar el Ministerio Público Fiscal y revisar la Secretaría de Inteligencia fragmentos que sigan reservados. Rafecas también requirió al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, un informe sobre medidas para acceso y publicidad de documentación desclasificada.
