Las empresas Jan De Nul y Servimagnus, que compiten en conjunto por la concesión del dragado de la hidrovía y quedaron mejor posicionadas tras la apertura del primer sobre de antecedentes, salieron este lunes a rechazar las acusaciones de su rival Deme Group, que las señaló por «esconder la participación de capitales y socios chinos» en su propuesta. «Es una falacia mal intencionada que busca entorpecer el normal desarrollo del proceso», respondieron en un comunicado conjunto, en el que aclararon que ninguna de las dos compañías mantiene hoy relación comercial ni contractual con empresas ligadas a ningún Estado soberano.
El cruce se da en un momento decisivo de la licitación de la principal obra de infraestructura logística del país, por la que pasa el ochenta por ciento de las exportaciones agroindustriales. En los próximos días se abrirán los sobres con las ofertas técnicas, que serán las determinantes, ya que al fijarse tarifas mínimas de peaje la disputa no pasará por el precio. Jan De Nul y Servimagnus admitieron que Servimagnus trabajó junto a la empresa Shanghai Dredging Company hasta dos mil veinte, pero aclararon que en la oferta actual todos los trabajos de dragado serán ejecutados con equipos propios del grupo belga. Además, recordaron que la propia Deme se asoció en dos mil dieciocho con la firma china CRBC para una licitación en Ecuador.
Jan De Nul es una compañía familiar fundada en Bélgica en mil ochocientos cuarenta y nueve, con presencia en más de ciento cincuenta países y más de quinientos empleados en la Argentina. Servimagnus opera en el país desde hace veinte años con capital cien por ciento privado nacional y tiene en su haber más de cincuenta proyectos de dragado ejecutados.
