INTA Y PRODUCTORES POR ESPACIOS DE CONSERVACIÓN EN LA PRODUCCIÓN

El INTA impulsa el «Estudio de Espacios de Conservación de Agroecosistemas», financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, con mirada nacional sobre cultivos extensivos pampeanos, ganadería en bosques de espinal y vitivinicultura en Cuyo. El proyecto busca ordenar información para que productores elijan y diseñen zonas con vegetación natural dentro del sistema productivo, de modo que aporten servicios ecosistémicos (control biológico, agua, polinizadores, fauna) y dejen de ser meros rincones relegados como bordes de camino, taperas, bajos o lagunas sin uso.

Pablo Cavigliasso, de la EEA INTA Marco Juárez, explicó que se trabaja en codiseño con productores y empresas para ver qué esquemas son viables en viñedos, frutales bajo riego y otros contextos. El INTA montó una red de seis sitios piloto entre Córdoba y el norte de la Patagonia, con investigadores, extensionistas y campo; en Cuyo participan Mendoza y San Juan.

Andrea Goijman, del proyecto InBioAgro (INTA, CREA y CONICET), subrayó el valor de la biodiversidad en cultivos perennes y el rol de la vegetación entre hileras para frenar erosión y nutrientes perdidos. El proceso incluye relevamientos, informes sobre aves y vegetación y talleres con productores.

Productores y bodegas de Mendoza (Doña Paula, Domaine Bousquet) describen transiciones hacia modelos que integran parches de vegetación, manejo de fauna y menores insumos. José Portela, del INTA La Consulta, destacó la validación en fincas mediante convenios de cooperación técnica. La iniciativa se enmarca en el proyecto disciplinario del INTA sobre restauración y conservación de biodiversidad y servicios ecosistémicos, coordinado por Cavigliasso y Natalia Fracassi (EEA Delta del Paraná).