El gobierno de Santa Fe completó el envío de 40 mil repelentes a Tucumán en el marco de la emergencia por las inundaciones que golpearon a esa provincia. La ayuda surge de un convenio de cooperación firmado entre el gobernador Maximiliano Pullaro y su par tucumano Osvaldo Jaldo, y pone en valor un dato clave: Santa Fe es la única provincia del país que produce su propio repelente, a través del Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF).
El primer camión partió el viernes y este miércoles salió otro junto a dos camionetas del LIF con el resto del cargamento. El excedente de producción que hizo posible la donación es resultado directo del programa interministerial «Objetivo Dengue», que logró cubrir la demanda santafesina y generar stock suficiente para asistir a otras provincias sin desatender a los propios.
El secretario de Cooperación, Cristian Cunha, destacó la decisión de Pullaro: «De la misma manera que enviamos brigadas y bomberos al sur cuando había que apagar incendios en los Parques Nacionales, el gobernador vio la situación de Tucumán y entendió que debía dar una mano». También subrayó que «el dengue no sabe de fronteras» y valoró la capacidad productiva de la provincia como herramienta concreta de solidaridad federal.
