El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó «cobardes» a los países de la OTAN por no colaborar en los esfuerzos para desbloquear el Estrecho de Ormuz, la arteria comercial por la que transita alrededor del 20% del petróleo mundial y cuyo tráfico está bloqueado por las amenazas de Irán.
«¡Sin EE.UU., la OTAN es un tigre de papel! No quisieron unirse a la lucha para detener a un Irán con capacidad nuclear», publicó Trump en Truth Social. Y agregó: «Ahora se quejan de los elevados precios del petróleo, pero no quieren ayudar a abrir el Estrecho de Ormuz, una maniobra militar sencilla. ¡COBARDES, y nosotros lo RECORDAREMOS!».
Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Países Bajos, Japón y Canadá expresaron disposición a contribuir con «esfuerzos apropiados», pero sin respaldo automático a una operación militar. El canciller alemán Friedrich Merz dejó claro que «esta guerra no es asunto de la OTAN» y que carecen de mandato de la ONU. La alta representante de la UE, Kaja Kallas, fue contundente: «Esta no es la guerra de Europa». Emmanuel Macron reiteró que lo mejor es defender el derecho internacional y promover la desescalada.
Mientras tanto, unos 20.000 marineros permanecen varados en el Golfo Pérsico según la Organización Marítima Internacional. Irán ha atacado buques comerciales y su nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, ordenó continuar con el bloqueo. Trump aseguró desde la Casa Blanca que a EE.UU. le va «extremadamente bien» en Irán, que 58 buques iraníes fueron «neutralizados» en dos días y que «ya nadie quiere ser líder allá».
