El crédito no bancario acumula señales de alerta. Según la consultora EcoGo, la irregularidad en las carteras de ese segmento llegó a 23,9% en enero de 2026. La consultora 1816 fue más arriba: calculó que supera el 27% entre entidades no financieras.
El fenómeno es transversal. Tarjeta Naranja y Mercado Libre concentran casi el 60% de los préstamos no bancarios a familias, y ambas muestran crecimiento en la mora respecto a diciembre. La regularidad de la cartera cayó de 92,1% a fines de 2024 a 76,1% en enero de este año, con los créditos «irrecuperables» saltando de 2,7% a 8%.
El dato clave está en las tasas: las entidades no financieras cobran en promedio casi el doble que los bancos. La TEA real de sus préstamos personales alcanzó 149,1% en febrero, contra 39,7% del sistema bancario. Esa brecha explica buena parte del problema. Quien toma crédito a tasas reales tan altas tiene un riesgo de impago mucho mayor.
El mercado ya está ajustando. Los bancos endurecieron sus criterios de originación y el crédito al sector privado se desaceleró desde julio de 2025. Moody’s anticipa que la mora se estabilizaría hacia mediados de 2026. El crédito no bancario representa hoy el 13,3% del total y equivale a 1,44% del PBI.
