Donald Trump afirmó que los bombardeos sobre Irán finalizarán pronto porque «prácticamente no queda nada que atacar». El presidente señaló que la operación va adelantada respecto al cronograma original de seis semanas y que los daños infligidos superaron las expectativas iniciales. «Hemos causado más daño del que creíamos posible», aseguró.
En el frente marítimo, Trump confirmó que ataques del martes destruyeron 16 embarcaciones cazaminas iraníes y desbarataron los planes de Teherán de minar el Estrecho de Ormuz, por donde circula el 20 por ciento del petróleo mundial. La advertencia fue directa: «Si se colocaron minas y no se retiran de inmediato, las consecuencias militares para Irán serán a un nivel nunca visto».
Sin embargo, el conflicto lleva doce días y la escalada no cede. Irán atacó dos buques comerciales en el estrecho, exigió que cualquier navío solicite permiso para cruzar y lanzó drones contra el aeropuerto de Dubai. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, fue claro: la operación continuará «sin límite de tiempo, día tras día, objetivo tras objetivo». Funcionarios de ambos países confirmaron que se preparan para al menos dos semanas más de ataques.
